El nombre del viento de Patrick Rothfuss

El nombre del viento de Patrick Rothfuss

Recién terminé de leer “El nombre del viento” de Patrick Rothfuss y tengo que decir —estoy más que obligado a decirlo— que es uno de los mejores libros que he leído en este año… y probablemente me quedo corto.

La fantasía épica es uno de mis géneros favoritos —además de la ciencia ficción—. En este género puedo contar algunos libros que he disfrutado mucho y que aún recuerdo por la intensidad de sus historias, como La saga de Geralt de Rivia de Andrzej Zapkowky, El señor de los anillos —como no mencionarlo— de J. R. R. Tolkien, Canción de hielo y fuego de George R. R. Martin y muchos otros. Pues bien, a partir de ahora el nombre del viento estará entre la lista de mis libros favoritos.

El nombre del viento es la primera parte de la saga de la Crónica del asesino de reyes, una saga compuesta por tres libros y que narra la historia de Kvothe —pronunciado “cuouz” de acuerdo a la wikipedia— y el nacimiento de su leyenda. El mismo protagonista es quien nos cuenta la historia mientras Crónista —otro personaje del libro— se dedica a registrarla en un libro. En su relato, Kvothe recorre sus experiencias, primero como parte de una caravana de viajeros itinerantes mejor conocidos como los Edena Ruh, y después como un huérfano en busca de sobrevivir y abrirse paso enfrentando peligros y situaciones de lo más variopintas.

Hasta aquí, para quien no ha leído el libro, la historia podría parecer trillada, pero nada más lejos de la realidad. En sus página, Patrick Rothfuss hace gala de una creatividad sorprendente y se aleja del cliché clásico de la fantasia épica, presentándonos una trama generada por motivaciones únicas y cambiantes, pero totalmente coherentes con personalidades humanas sólidas y reales. Con sus más de 700 páginas de extensión, disfrutarás, línea tras línea, de una lectura tan fluida y natural que perderás la noción del tiempo sumergiéndote en la ciudad de Tarbean, Imre y la Universidad.

Aunque en algunas partes los acontecimientos parecieran estar de más o ser demasiado superficiales para el trasfondo de la historia, lo cierto es que terminan por convencerte de que, en definitiva, moldean la personalidad de nuestro héroe y terminan por influir, para bien o para mal, en las decisiones que toma Kvothe en los momentos clave de la trama.

Una historia cargada de aventuras, acción, magia, drama, suspenso y —no podía faltar para hacer de esta una historia redonda— amor. La impulsividad de Kvothe y el contraste entre las personalidades de cada uno de los personajes, dotan de una “realidad verosímil” la continua interacción de todos sus elementos: amigos y enemigos.

El nombre del viento es un libro que recomiendo ampliamente y sin dudas, con la advertencia del número de páginas que tendrás que digerir —algo muy fácil de hacer con este libro—, pero que sin duda disfrutarás y recordarás por mucho tiempo.