Aurora, de Kim Stanley Robinson

Hablemos de viajes intergalácticos. Aurora, de Kim Stanley Robinson, es una visión crítica sobre los viajes intergalácticos, sus motivaciones y sus implicaciones. Un libro verdaderamente ameno y muy interesante por sus historia y sus datos científicos, pero sobre todo por su perspectiva, a ratos fatalista y/o derrotista, sobre los viajes espaciales de largo alcance (vistos desde la escala humana).

Reseña de Aurora

Aurora nos sumerge en la travesía de un grupo de humanos (al rededor de 2000) en su intento por alcanzar el sistema de Tau Ceti, una estrella en la constelación Cetus, ubicada a unos 12 años luz de distancia de nuestros sistema solar. Para lograrlo, la tripulación navega a bordo de una nave multi-generacional lanzada desde Saturno (o sus proximidades), cuyo trayecto durará, debido a la distancia, al rededor de 170 años.

La nave posee una envergadura de varios kilómetros y en su interior, además de los humanos, viajan un número importante de otros seres vivos, con lo que se pretende crear un sistema ecológico totalmente funcional (también leeremos sobre las limitaciones de este proyecto). Por lo tanto, la nave es, además de un vehículo espacial, un arca, cuyo propósito es poblar un nuevo mundo.

Aurora, el libro, inicia cuando el viaje ha durado, aproximadamente, 150 años restando un par de décadas para alcanzar su destino: Aurora, un luna de tamaño similar al de nuestra planeta, que orbita una supertierra localizada en la zona habitable de la estrella.

A través de sus páginas conoceremos la historia de tremendo viaje y sus complicaciones, acompañando a Devi, la ingeniera omnipresente de la nave generacional, Badim, su carismático esposo, y a Freya, hija de ambos. Aurora es el relato detallado del deseo del hombre por extender su legado más allá de las límites del sistema solar, de los enormes retos (incluso retos insalvables) que se tienen que superar para lograrlo, de las limitaciones biológicas del viaje y de las limitaciones propias del ser humano.

Lo que me gustó de Aurora

Realmente disfruté de Aurora y me pareció un buen libro. La historia en general es muy interesante y bien contada, sin embargo, lo que en verdad me pareció de lo mejor fue la narración de la nave como un ser pensante, auto consciente, pero con profundas cuestiones filosóficas existenciales.

Hablar de una IA que evolucionó a partir de la interacción humana, y que a través de su percepción asistamos a algunos de los eventos más interesantes de Aurora es, para mí, una de las mejores cualidades de este libro. No hay atajos con sistemas tecnológicos súper-avanzados, o invenciones de un futuro súper-desarrollado. Al contrario. Se trata de una IA que evoluciona a lo largo de los siglos que dura el relato; pero evoluciona dentro de sus propios limites.

Uno de los puntos fuertes son los fundamentos teóricos, científicos e históricos de cada problema técnico, biológico y social presentes en la nave. Desde el desarrollo de la biología, hasta las interacciones sociales, todos los acontecimientos han sido explicados a detalle, sin sacarse explicaciones «de la manga».

Lo no me gustó tanto de Aurora

Son pocas cosas que puedo contar dentro de lo que no me gusto. Tal vez, lo primero que debo mencionar es la perspectiva fatalista y de negación sobre las posibilidades de los viajes intergalácticos. Vaya, no digo que sean una realidad aún, pero no me gusta pensar que no son posibles; aunque sea en un futuro muy lejano.

Se trata de ciencia ficción: eso es un hecho (el género, no los eventos). Sin embargo, a pesar de todo esto, la mayoría de los eventos relatados tienen un sustento científico en teorías y estudios realizados a lo largo del último siglo. A pesar de esto, de acuerdo a la tesis de la historia, decir que los viajes no son posibles, incluso después de siglos de historia humana (en el futuro), es negar la posibilidad del avance humano y su desarrollo para rebasar los límites.

Otro aspecto que podría mencionar como un «no favorito», son las largas disertaciones y/o soliloquios en la narración de la nave. Si bien es interesante el enfoque que toma el autor en Aurora respecto al papel de la nave como inteligencia artificial, probablemente en algunas partes se sobre-extiende y termina por ser cansino.

Una última cosa… el final pudo haber sido mas contundente. Desde mi punto de vista, no estuvo a la altura del relato y se extendió demasiado.


En fin, a pesar de los puntos negativos, las cosas buenas de este libro son muchas por lo que realmente recomiendo su lectura.